El Reino de Asturias se origina después de la rebelión de los Astures y Cántabros, representados por el Rey Pelayo que vence a los musulmanes en la batalla de Covadonga (año 722) e iniciando la Reconquista. Su primera capital será Cangas de Onís.
A Pelayo le sucederá su hijo Favila, el cual funda el monasterio de Covadonga y en el año 737 manda construir la capilla de Santa Cruz. La leyenda cuenta que Favila fue muerto por un oso en el lugar de Llueves.
El sucesor de Favila, Alfonso I, amplía las fronteras del reino repoblando con cristianos que se establecen en Margolles y Triongo.
Posteriormente viene Fruela, quien será asesinado tras 11 años de reinado en el Palacio de Cangas de Onís. Aurelio y Silo sucedieron a Fruela y este último trasladó a Pravia la capital del reino.
En 946 se cita "Kangas" como circunscripción civil y en 1115 se incluye al representante de Cangas entre los firmantes del Concilio de Oviedo.
A instancia del rey Felipe III comienza la transformación de Covadonga, pero tras un incendio en 1777 las pérdidas son catastróficas (joyas, imágenes, templo). Este hecho preocupa a Carlos III y este construye un nuevo templo, mejora las comunicaciones y fomenta la industria y artesanía, incidiendo de forma muy positiva en la vida del Concejo. |