En la parroquia de San Pedro de Villanueva, se levanta el Monasterio de
San Pedro, cuya fundación se atribuye a Alfonso I, el Católico; los
restos hallados en las últimas excavaciones parecen confirmarlo.
 |
Los datos de su construcción nos llevan a considerar,
su inicio, en siglo XII o XIII.
Lo mas interesante del conjunto monumental es, sin duda, la iglesia,
que conserva las más bellas muestras del románico, aunque haya
sufrido reformas fundamentales. La iglesia debió de ser de triple
nave, pero en le siglo XVII, fue reducida a una y la construcción
de la pesada torre, en ese mismo siglo, causo notables destrozos en
la bella portada.
La nave actual se halla dividida en tres tramos por arcos fajones, y
su bóveda esta policromada, con pinturas de siglo XVIII
(Geométricas, grecas, símbolos...) |
La cabecera de la iglesia está formada por un triple ábside
semicircular, más alto el central, con bóvedas de cañón en sus tramos
rectangulares y cuatro de esfera en los semicirculares.
La portada, que comunica la iglesia con el exterior, es uno de los más
hermosos ejemplos del románico asturiano.
 |
Esta formada por cuatro arquivoltas de
medio punto decoradas las tres superiores con flores cuatrifolias y
la inferior con molduras aboceladas lisas. Al ser mutiladas en los
ángulos por la torre cuadrada, levantada a finales del siglo XVII,
se suprimió una de sus columnas aunque conservándose el capitel en
lado izquierdo. Tiene , pues, tres columnas a cada lado con hermosos
capiteles de extraordinaria calidad.
Existió otra portada, de paso del claustro, a la iglesia, hoy
tapiada desde ella, pero que sólo conserva los capiteles, uno por
cada lado de los cuatro que tuvo. |
Dicha portada parece ser posterior a la que ya hemos descrito.
A los pies de la iglesia hay un pequeño recinto, llamado capilla de San
Miguel. La entrada desde la iglesia es de arco de medio punto ligeramente
peraltado, con capiteles imposta, con molduras de sabor prerrománico.
Una de las piezas más interesantes, que hubo en el Monasterio, es la Pila
Bautismal que, hoy, se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.
Adornada con doble franja, decorada, con con tallo ondulado, del que salen
hojas.
Las partes del Monasterio que fueron reconstruídas en los siglos XVII y
XVIII son de menor interés.
|